Se murió

por Angel

Se murió saltando, feliz, abrazado a los muchachos, al aire libre con la alegría de haberle roto el orto a la lepra por el resto de los siglos. ¡Así se tenía que morir, que hasta lo envidio, hermano, te juro, lo envidio! ¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo ésa, hermano! Yo elijo ésa.

Roberto Fontanarrosa

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