A continuación pongo la columna de Alfredo Relaño, director del diario AS del pasado 28 de Octubre. No es que suela estar muy de acuerdo con las opiniones de Relaño, pero la siguiente columna es de lectura obligatoria, no dice nada nuevo ni nada que no sepamos todos, pero ya va siendo hora que algunos periodistas empiecen contar según que cosas y contarlas bien, que parece que ser del Real Madrid C.F. y ser periodista es sinónimo de ser un Tomás Roncero.
Habla Beenhakker con Enrique Ortego: “¡Qué me van a decir a mí después de lo de Tenerife!”. Lo mismo podría comentar Benito Floro, que sufrió un arbitraje parecido, en las mismas circunstancias, con doce meses por medio. Ya entonces, en los primeros noventa, se supone que el Madrid debía purgar no sé qué abusos anteriores que no existieron. Cuantos más años pasan, más pienso que el Madrid ha perdido la batalla de la propaganda. Mientras se dedicó a construir el mejor club del Siglo XX, sus rivales directos construyeron en su contra una leyenda de favoritismo que aún hoy justifica algunas cosas.
El Madrid debe luchar contra esa leyenda. Pero no con cortes de mangas de Schuster, ni con declaraciones más o menos extemporáneas de Mijatovic. El Madrid tiene ahora una televisión, en la que puede poner imágenes. Puede poner ahí las jugadas de unos y otros, las entradas que para unos valen amarilla o roja, y para otros, no. Puede contraponer la carga de Pepe a Llorente con el empellón que sufrió De la Red ante el Espanyol. Puede poner las patadas que sufrió De la Red de Maniche tras soltar el balón con la que le dio Javier García al Kun Agüero, y sugerir la comparación.
Pero puede ir más allá. Puede explicar que tras la Guerra Civil el Atlético fue Atlético Aviación. Puede contar que Kubala fue nacionalizado y bautizado para jugar en el Barça y rodar “Los Ases buscan la Paz”. Puede poner los cuatro goles que le anularon en 1960, en el Camp Nou el día que el Barça le echó, por primera vez, de la Copa de Europa. Puede contar quién fue Rigo, y cómo tras lo de Guruceta se nombró Delegado Nacional de Deportes al gerente del Barça. Puede poner cada poco lo que pasó dos años seguidos en Tenerife. Puede, de una vez, explicar que no debe nada a nadie. Para que no haya líos.Alfredo Relaño, 28/10/2008.
Me quedo con lo de, Mientras se dedicó a construir el mejor club del Siglo XX, sus rivales directos construyeron en su contra una leyenda de favoritismo que aún hoy justifica algunas cosas. Cada uno que saque sus propias conclusiones, y no es por darle más vueltas al tema arbitral, pero como hay gente que sólo se queda con las portadas sangrantes y lamentables de algunos medios, de vez en cuando si pasamos de la portada podemos encontrar algo medio aceptable.
Enlace de la columna.







4 Noviembre, 2008 a las 1:11 pm |
A mi me da vergüenza que esta gente se haga llamar madridista. No hacen otra cosa más que perjudicar al club con sus payasadas.
Un saludo de cibermadridista.blogspot.com
7 Noviembre, 2008 a las 5:48 pm |
Efectivamente. Esa frase es lapidante. Mientras se dedicó a construir el mejor club del Siglo XX, sus rivales directos construyeron en su contra una leyenda de favoritismo que aún hoy justifica algunas cosas. Yo, culé de chicha y nabo, pienso que el Madrid tampoco debe purgar nada y que probablemente se le deban por lo menos las mismas cosas que se le piden. De todas formas…ese lloriqueo absurdo y constante de mijatovich, esas ruedas de prensa de Bernardo… dan risa mientras ves un quiero y no puedo del equipo en cada partido… Sea contra el Irún, contra el Real Unión de Irún, contra el Almería, contra la Juve.
Deja de llorar, señor director deportivo, y ficha bien, y no por lo que te embolses por la espalda. Deja de malhablar señor entrandor, de árbitros y memeces, y plantea bien los partidos, motiva a tus jugadores, y se algo más correcto en las ruedas de prensa, que a quién pones mala cara es a los que esperan de tí unas declaraciones coherentes, porque parte de lo que ellos pagan es con lo que tú cobras, y no una riña de niños en el colegio, que mantienes con algunos periodistas ada vez que te sientas tras el micrófono, que das hasta pena con esa cara de soplagaitas que pones.
7 Noviembre, 2008 a las 7:34 pm |
Lapidante pero cierta, y lo seguirá siendo mientras algunos sigan intentando justificar lo injustificable.
Un saludo.